Escribir y contar la historia que hay dentro de ti, te permite saborear la vida dos veces, en el momento y en la retrospectica.
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16/12/14
3/12/14
Lo que queremos las mujeres...

Esto lo escribió para todos mis
amigos hombres, en especial para los que se preguntan: ¿Qué queremos las
mujeres? Refiriéndome al tema de que buscamos en un hombre para que se
convierta no en el chavo con el que "salimos en plan de intentar tener una
relación", sino en plan de "el hombre que anhelamos para
casarnos".
Pues la realidad es que no somos
tan complicadas como ustedes piensan, pueden pasar toda la vida tratando de
averiguar qué es lo que queremos y es algo tan simple como lo siguiente:
No buscamos a un hombre con el físico perfecto como los que salen en
Hollywood. Nosotros lo que queremos es a alguien que nos atraiga y nos haga
sentir mariposas con un "hola" y nos deje suspirando y pensando todo
el día luego de que dice "adiós".
No deseamos a un millonario que
nos compre todos nuestros caprichos, sino solo a alguien trabajador y que se
esfuerce por superarse a sí mismo cada día, un hombre luchador.
No buscamos a un soñador que
tenga muchas metas y sueños increíbles, sino un hombre realista y con una
visión clara de lo que desea para su vida y que a diario suba un escalón para
alcanzar esas metas.
No buscamos a alguien que
entienda todo lo que queremos, solo anhelamos encontrar a alguien que nos
escuche, nos abrace y este para apoyarnos y amarnos en nuestros días difíciles.
No queremos a un santo, sino a
hombre que nos respete, valore como mujeres y siempre nos sea fiel.
No anhelamos a un religioso,
solamente queremos a un hombre que busque a Dios de corazón, que le sirva y lo
ame sobre todas las cosas, inclusive más que a nosotras. Porque si ama a Dios
conoce el verdadero significado del amor.
No queremos a un hombre que a diario haga alarde
de sus triunfos, sino que sea humilde para admitir que lo que es y tiene, es
gracias a Dios.
No buscamos la sonrisa perfecta,
lo que buscamos es a un hombre que nos haga reír incluso cuando el día este
gris.
No deseamos un pacifista, pero si
queremos a un hombre que cuando tenga sus días difíciles mida sus palabras y
termine una discusión con un beso y nos haga reír y ver el problema como una
tontería.
No queremos al atlético y
deportista estrella, queremos a un hombre que nos haga amar su deporte favorito
solamente porque queremos tener otra excusa para estar con él.
No nos gusta un bailarín, solo
queremos a un hombre que nos sorprenda, nos tome de la mano y nos haga bailar sin
música de fondo.
No buscamos a un romántico, solo
a un hombre que se esfuerce por sorprendernos y que nos haga amar los pequeños
detalles. Que sea un caballero para abrirnos la puerta y levantarse de su lugar para irnos abrazar.
No deseamos a un músico famoso,
solo queremos a un hombre que nos dedique canciones al oído.
No queremos al hombre con carro
último modelo, queremos a un hombre con el que tomados de la mano nos haga
vivir nuestro mejor viaje.
No anhelamos encontrar a un chef,
pero si a un hombre que de vez en cuando nos prepare el desayuno y nos haga una
sopa de microondas porque estamos con gripe.
No queremos un hombre que nos
llame las 24 horas del día, nosotras queremos a un hombre que nos llame
simplemente porque extrañaba escuchar nuestra voz y nos haga saber que está
pensando en nosotras.
No buscamos a un hombre que sepa
hacerlo todo, lo que deseamos es un hombre que nos haga admirarlo con lo que hace,
un hombre que nos enorgullezca presentarle a todo mundo.
No queremos a un psicólogo, pero sí
queremos a un hombre que sea capaz de saber cuándo nos pasa algo con el simple hecho
de vernos a los ojos, o de escuchar nuestra voz al teléfono.
No deseamos estar con el más
popular, solo queremos que ese hombre sea nuestro mejor amigo, nuestro
confidente y quien nos haga amar cada minuto que pasamos junto a él.
No buscamos al más fuerte,
nosotras queremos a un hombre que de vez en cuando podamos cuidar, que cuando
se sienta triste sepa llorar, un hombre que nos exprese sus emociones. Un hombre que nos haga sentir segura en sus brazos.
No queremos a un James Bond, solo
buscamos a un hombre que nos haga disfrutar la aventura de la vida y nos mantenga
la ilusión por lo que pasará al siguiente día.
No anhelamos al hombre perfecto, sino a un hombre que sea capaz de demostrarse imperfecto pero que todos los días se convierta en una mejor persona y nos enseñe a ser mejores a su lado.
Son difíciles de encontrar, sin
embargo, hay muchos de ellos. Pero por no estar seguros de sí mismos, muchas
veces no hacen el intento por conquistar el corazón de esa mujer, no llegan a
creer que pueden convertirse en ese Hombre Perfecto… Y la realidad es que no buscamos a un hombre
que cumpla todas las cualidades descritas arriba, pero sí deseamos
encontrar a un hombre que haga el intento por convertirse en la mejor versión
del hombre perfecto que él cree que merecemos… Así de simple deseamos encontrar a un hombre
que se robe nuestro corazón, sin haber pedido permiso, que sin darnos cuenta se
convierta en todo lo que siempre habíamos soñado, eso es lo que la mayoría de
mujeres queremos... Ven que simple es =)
13/6/14
Hombres Caballeros, una especie en extinción…
Hoy en día es más común escuchar a las abuelitas contar las historias de aquellos hombres a los que llamaban "caballeros", aquellos hombres que realmente demostraban su interés por conquistar el corazón de una mujer. Hombres que eran atentos, educados, y caballerosos, que enviaban cartas de amor, mandaban flores, dedicaban canciones de amor, regalaban chocolates y peluches, preparaban una cena romántica, e incluso llevaban serenata.
Ciertamente, las reglas del juego han cambiado mucho. Hoy son muy pocos aquellos hombres que pueden considerarse “caballeros”, y no por el simple hecho de hacer esos detalles, sino por su forma de comportarse frente a una mujer. Pueden pensar que soy una anticuada, pero sigo creyendo que el cortejo y la forma de comportarse es algo esencial para conquistar el corazón de cualquier mujer.
Ciertamente, las reglas del juego han cambiado mucho. Hoy son muy pocos aquellos hombres que pueden considerarse “caballeros”, y no por el simple hecho de hacer esos detalles, sino por su forma de comportarse frente a una mujer. Pueden pensar que soy una anticuada, pero sigo creyendo que el cortejo y la forma de comportarse es algo esencial para conquistar el corazón de cualquier mujer.
¿A dónde se fueron esto hombres
que abrían la puerta de carro o de algún lugar para que entrará una mujer? ¿a
dónde se fue el gesto de ceder el lugar a una dama? ¿a dónde se fueron esos
hombres que caminaban del lado de la calle para proteger a su acompañante? ¿dónde
esta esa educación por levantarse de su silla para saludar a una mujer cuando
ésta entra? ¿a dónde se fueron esos hombres que corrían por ayudar a una mujer
a llevar una carga pesada? ¿a dónde se fueron esos caballeros que caminaban al
lado de su acompañante y no por delante de ella? ¿dónde están esos hombres que
cuidaban su vocabulario frente a una mujer?
Pareciera que se extinguieron
los hombres “caballerosos”, que hoy en día creen que ser un caballero es algo
anticuado, pasado de moda, no va con el hombre moderno. Pero la realidad es que
a nosotras las mujeres nos siguen encantando esos hombres que no han olvidado
ser “caballeros”.
Pero ¿por qué los hombres ahora nos tratan por igual, por qué ya no ven
que somos delicadas y que necesitamos a un caballero a nuestro lado? En mi
opinión creo que en gran parte es culpa de las mismas mujeres. Y no voy a meterme con las madres que los han
educado, pues merecen respeto. Pero creo que también es parte de sus amigas,
novias o compañeras. ¡Despierten, mujeres! Es parte de nuestra naturaleza ser
delicadas y débiles, así que desde el primer momento en que rechazamos la
atención de un hombre hacemos que él deje su lado caballeroso. Es cierto, que
ahora son más las mujeres independientes y sobresalientes, pero un hombre debe
ver en nosotros la necesidad de atendernos y mostrarnos su afecto, educación y
amabilidad.
Para los hombres:
Sin importar cuantas mujeres
hayan hecho que se apagará el caballero que había en ti, hoy es momento de
despertarlo. ¡A las damas nos siguen gustando los caballeros! Un verdadero caballero se
comporta igual con cualquier mujer, se distingue desde su apariencia física
(siempre bien vestidos, bien peinados, bañados y perfumados), siempre dicen
elogios, abren la puerta, ceden el lugar, le levantan la silla a su
acompañante, son atentos, cariñosos, buenos escuchas, no ven a otras mujeres
mientras tienen a otra dama en frente, son detallistas y cumplen su palabra.
Todo esto, sin importar que tengan a su lado a su madre, amiga o novia. Eso es
un caballero.
No nos gustan los hombres desaliñados,
mal vestidos, desinteresados y que a la primera respuesta de “NO” que les digamos
se den por vencidos. No encantan los hombres que luchan por nuestro amor, que
nos conquistan con palabras y gestos, esos hombres que tratan de ser una mejor
persona cada día. Y no digamos un varón de Dios, esos si son dignos de
admiración. Dejen de decir que por culpa de una mujer han dejado de ser un
caballero, pues está en ustedes seguir siéndolo.
Para las mujeres:
¡Mujeres, reaccionen! Ustedes
son las primeras que deben dar razones para que las traten como una verdadera
dama. Ustedes deben estar siempre hermosas, reflejar su delicadeza, hablar
palabras dulces, darse su lugar. Cuando un hombre quiera ser caballeroso
contigo, debes aceptarlo. Un hombre también necesita alago, ver que agradeces
lo que hace por ti, nos es obligación de ellos tratarnos bien, esto se da de
forma natural cuando demostramos que somos unas damas.
Concluyo con esto, claro que
existen caballeros pero están a punto de ser una especia en peligro de
extinción. Yo tengo amigos que todavía lo son, y a los cuales aplaudo cuando
puedo y acepto cuando quieren ser caballerosos conmigo. Todavía hay mujeres que
soñamos con llevar a nuestro lado a un caballero que nos invite a ser su dama.
Un hombre con buenos principios, buenos modales, educados, que vea en nosotros
nuestro lado independiente pero que no por ello deje de ver nuestro lado
delicado, que sea un hombre que busque cuidarnos y protegernos, un hombre que
nos haga sentir seguras en sus brazos, que nos abra o cierre la puerta del
carro, que nos de nuestro lugar, ese hombre que nos invite a tratarlo como un
caballero, que nos deje atenderlo y darle un cumplido, que sea un hombre de
verdad. Sino, porque creen que nos
encantan esas películas románticas de Hollywood.
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